Viajes y Excursiones




CARAL: LOS ORIGENES DE LA CIVILIZACION DE AMERICA
Cuando veía la foto promocional en los afiches de Caral, me preguntaba por qué lo representaban con tonos al rojo vivo y en oscuridad, en esta visita aprendí que para sus habitantes el fuego tenía un significado ceremonial muy importante.


Antes de ese viaje solo consideraba a Caral como un simple montón de piedras y arena sin mucha gracia excepto de ser patrimonio arqueológico muy antiguo. Que era la ciudad más antigua de América por supuesto que lo sabía pero ni aún así me llamaba mucho la atención pero como persona vinculada al turismo oía hablar de Caral tanto que al fin movió mi curiosidad y al ver más de un motivo para hacerlo por fin lo visité. Así un día Domingo sin más que 50 soles en el bolsillo partí rumbo al norte chico, primero hacia Supe puerto y luego a Supe pueblo desde donde se considera están los servicios básicos. 
En realidad Caral tiene dos accesos principales desde la carretera Panamericana, uno a la altura del pueblo de Végueta y otro que parte del mismo pueblo de Supe. Ambos caminos tienen su parte buena y su parte mala. El de Végueta es una ruta con paisajes pobres pues solo hay cerros arenosos alrededor pero llega directamente hacia el complejo; mientras el de Supe recorre el valle del mismo nombre en medio de interesantes pueblitos y chacras, pero es más accidentado y no es buena idea llevar carros fichos por ahí.



Vista de algunas pirámides desde el mirador
 
Llegar por medios propios no es mala idea aun que si quieres aprovechar el viaje al máximo mejor es dejar a los expertos organizar el viaje y sale mucho más conveniente teniendo en cuenta el gran ahorro de tiempo para poder visitar más lugares. Por supuesto que esa zona promete mucho más que arqueología ya que muy cerca está la albufera de Medio mundo y ciudades de Huacho, Huaura y Chancay que con un poco de creatividad y según interés de los visitantes pueden servir para un gran día de esparcimiento y sobre todo un paso más para Conocer el mundo.
Acaso en nuestra Lima podríamos tener un cielo así? Vale la pena salir.


El trabajo hecho ahora en Caral teniendo en cuenta su ubicación es mucho más que admirable, yo vi buena señalización, paneles informativos, un mirador aceptable, ventas de souvenirs y material informativo. En el baño pensé encontrar solo silos pero me sorprendí gratamente que hasta agua tenía. Qué mejoraría? en la ciudadela muy poco, mas bien integrar actividades agrícolas y de pesca en un contexto vivencial que junto a la visita a los restos brinden experiencias más interactivas a los visitantes. Estoy hablando de visitantes de características muy especiales, o como diríamos en términos de marketing, unos nichos muy reducidos; pero quien sabe, a lo mejor es lo más conveniente para su preservación.
EVS

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PACHACAMAC Y EL PAN DE AZUCAR

 
Un día del mes de Septiembre salimos hacia el distrito de Pachacamac, para ello mi amigo Víctor y yo tomamos combi desde el trébol de Av. Javier Prado y llegamos en menos de una hora.

Estábamos esperando en la plaza del pueblo cuando nuestra guía Iris nos vino al encuentro y luego de hacer unas compras comenzamos el recorrido teniendo como objetivo principalmente el cerro “pan de azúcar” donde se encuentra la “piedra del amor”

 
El pan de azúcar visto a lo lejos.

 
Todo esto es parte de “Valle Verde” el nombre que se le dió a este circuito que comprende atractivos de los distritos de Lurín, Pachacamac, Cieneguilla y Antioquía.


El valle esta verde pero el río casi no tiene agua. Es que toda el agua es canalizada para la agricultura, además fuimos en temporada seca.



…Y la famosa piedra del amor. Razones para el nombre quedan a la vista.



En este cerro crecen cactus con flores de vivos colores.

EVS

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CRONICA DE UN VIAJE A CANTA

 

Escribe: Edu

En un principio el viaje fue planeado para ser un full day pero teniendo en cuenta que se trataba de una sitio desconocido y que haríamos las cosas por nosotros mismos, concluimos en que nos faltaría tiempo así que decidimos viajar el Sabado lo mas temprano posibles, entonces ese día partimos a las 3 horas aprox. ¡CASI NOS QUEDAMOS! Un retraso mío casi cuesta la anulación del viaje al grupo, ahora estoy más convencido de lo traidor que puede ser el tiempo. Calcule el trayecto desde mi oficina en Miraflores hasta le Terminal de la UNI en una hora e incluso llegue a pensar en menos. Con este tráfico ya no se puede confiar así que la próxima tendré mas cuidado.

Cuando llegue al Terminal mis amigos Iris, Manna y Martín me estuvieron esperando con la noticia de que el bus ya había partido a lo que yo tomé como una broma pues el retraso no era mucho (según yo jajaja). Entonces abordamos un taxi para dar alcance al bus que en ese momento se hallaría quien sabe donde. Aproximadamente en el Km. 11 de la Av. Túpac Amaru salimos del taxi pues ese era el punto acordado con el taxista. Afortunadamente ya antes supimos que habíamos pasado al bus por una llamada al celular de Rossana. Esperamos en el paradero del puente y luego de aproximadamente 15 minutos el bus apareció, ufffffff ya pasó el susto. Ahora sí subimos Yupiiiii!!


¡A BORDO!
Una vez dentro del bus, íbamos comprobando con nuestro humilde mapita (folletos de Promperú y del gobierno regional obtenidos en la feria del jockey) los poblados que pasábamos. No fue tan fácil ya que con esos paisajes nos distrajimos y se nos pasaron algunas localidades además la vista desde el vehículo era algo reducida. Finalmente llegamos a Canta a eso de las 6 pm, allí vimos que ese mismo carro partía hacia otra ruta. Cuando bajaban los pasajeros quisimos ser los últimos para bajar con calma; pero por perezosos casi nos llevan para otro lugar. Nos salvamos de otro contratiempo.


BUSCANDO HOSPITALIDAD La primera misión fue buscar donde pasar la noche y fue así que nos dirigimos a un hospedaje donde previamente habíamos llamado por teléfono y nos confirmaron disponibilidad. El presupuesto estaba muy ajustado (cuando no) y nos queríamos acomodar como sea en uno o dos cuartos, no mas; pero la dueña nos lo negó así que salimos algo inconformes del lugar pero siempre con optimismo. Llegamos a preguntar en otro hospedaje y un tipo nos guió hacia la sucursal de su negocio donde si supuestamente había sitio para nosotros pero al llegar allí le dio la preferencia a otro grupo. Estos se la saben todas y se van a lo seguro, ni modo, pero esta vez si nos enojamos con la actitud del sujeto.

Nos calmamos y seguimos caminando por la calle en busca del recomendado hospedaje “Cayito “, felizmente el frío no es mas que en Lima. En el Cayito solo hay matrimoniales y no había posibilidad de quedarnos. Otra vez deambulando y en una de esas vemos una amable señora a quien solicitamos ayuda; se trata de la Señora Berta quien se porto muy bien con nosotros conduciéndonos al albergue de un conocido suyo. Es una casona con su segundo piso en madera pero bastante aceptable para el precio bajísimo que pagamos, aunque al parecer éramos los únicos huéspedes y algunos tenían algo de temor pero eso poco importaba ya que estábamos juntos. Salimos a caminar por el pueblo, buscar comida, hacer tratos, conocer la plaza, etc. Visitamos el cementerio de noche pero nos fuimos rápido de ahí por que empezábamos a sentirnos incómodos, es de sabios no desafiar a los espíritus. Conocimos el hospedaje municipal que por cierto tengo que advertir tiene un piso resbaloso y le sugerí al encargado que se cambie. Inspeccionamos una habitación y conocimos su salón de conferencias.
Volvimos al albergue y luego de acomodarnos hicimos planes para el día siguiente, decidimos hacer una caminata al Rodal de Puyas que según los lugareños nos tomaría aproximadamente 4 horas, después fuimos a dormir con el objetivo de salir a las 5 a.m. para tomar el carro hacia Huaros. Que noche aquella!


Desayunando en la combi


HUAROS: MI REINO POR UN CABALLO En el paradero muy de madrugada desyunamos un emoliente con cachanga y contratamos al paso una combi que nos llevaría al pueblo. Casi todo el trayecto era oscuridad y no pudimos ver nada excepto el panorama del pueblo iluminado. Cuando llegamos luego de una hora nos hallamos en el inicio del camino hacia el Rodal de Puyas que al separarse en un punto lleva también a los restos arqueológicos de Huishco. Este camino parece tener mucha pendiente y como quien presiente un desgaste excesivo de energías y otros apuros que podría traer eso como consecuencia (nos habíamos aclimatado rápido pero había que ser precavidos); buscamos caballos, al principio para cargar las mochilas aunque al final soltamos el puño y pagamos cada uno por un caballo. DEMORA CON LOS CABALLOS
Contratamos 8 caballos en total pero los iban trayendo de a poco y se demoraron como una hora en traerlos y ensillarlos.
No nos quedaba otra que esperar y aprovechábamos para hacer compras en la bodeguita y tomarnos fotos en la plaza. Cuando trajeron los caballos vimos que uno de ellos se había perdido y no habían mas que siete pero igual decidimos partir compartiendo uno de los caballos para dos personas. El dueño nos explica que no hay que montar cualquier caballo pues tiene que ser “de anca” para poder llevar dos personas, de lo contrario el animal se pone incomodo y es capaz de botar al suelo a la persona.






Subimos todos nuestros caballos y empezamos la subida acompañados de Junior y Jorge Luis, dos jovencitos del pueblo; Rossana y yo compartimos esta vez a “Carmen”, la yegua blanca a quien por momentos la vimos detenerse. La pobre yegua estaba cansada y sudando! Entonces en una planicie les dimos un breve descanso y al continuar con el camino nos dio alcance el dueño de los caballos que traía a “Diego”, un potrillo bastante fuerte que montó Rossana así que la yegua tenía menos peso ahora y anduvo sin problemas.


La expedicion completa: Martin, Manna, Rossana, Victor, Iris, Edu, Samuel y Sandra.
En un punto del camino vemos restos de un cadáver de caballo recién muerto, nos cuenta nuestro guía que ese lugar despide gases venenosos y se le conoce como “veta”; así que no es recomendable quedarse mucho tiempo en ese lugar. Pasamos por la división del camino que conduce a los restos de “Huishco” viendo a lo lejos la cascada de "Marcapacche"


Pasamos un par de quebradas con sus riachuelitos donde los caballos tomaron agua, se trata de “Quirso” y “Huaypian”, el camino bastante bien conservado, con arbustos, flores y cactus en los bordes. Eso si, como no tenemos costumbre los caballos al principio nos pegaban demasiado a las espinas (auch!) y nos hacían golpear las piedras con las piedras de algunos muros de corral; pero llegamos a dominar la situación, caray que gusto verlos a todos montando su caballo, la verdad no lo esperaba que valientes son mis compañeros!. Del grupo destacan Manna y Sandra que ya tenían cierto dominio, este pechito también conocía algo pero no lo hacía hace años y había perdido costumbre. EN EL RODAL DE PUYAS Al llegar al rodal de Puyas de nombre “Jaramajon" eran como las 10 a.m.; para los que no conocen, la “Puya Raimondi” es una planta enorme del orden de las bromeliáceas (familia de las piñas) que habita le ecoregión de la puna, presenta la inflorescencia más grande del mundo que atrae a colibríes y otros animales.
Esta planta es objeto de protección en el parque nacional Huascarán, el santuario nacional de Calipuy. También se puede encontrar algunos rodales en las cercanías a la reserva paisajística Nor Yauyos Cochas a donde iremos en una próxima oportunidad.









Este es el estado actual de nuestras plantitas. Pequeñas, sufriendo las agresiones pero con esperanzas de recuperarse. Depende de nosotros.
Vimos aproximadamente 50 plantas de estas, no se si será por la época pero no vimos las espectaculares inflorescencias que la hacen tan popular. Algunas de ellas sí tenían restos de un tallo pero lo tenían quemado, dicen que la gente lo hace por ignorancia. En este paraje nuestro guía nos cuenta que con algo de paciencia se puede llegara a ver vizcachas y otros animales. Nos tomamos varias fotos aprovechando el hermosísimo cielo que teníamos como fondo, creo que el tiempo estaba de nuestro lado. Me acerqué a las plantas y comprobé las enormes espinas que tienen e incluso pisé algunas hojas secas que también hacían un poco de daño. Creo que la mayoría de nosotros no conocía a este representante importante de nuestra flora nacional y saciamos nuestra curiosidad pudiendo comprobar el estado en el que está. VOLVAMOS A CASA En Huaros vimos que el tiempo ya se estaba agotando, no pudiendo visitar por esta vez la ciudadela de Cantamarca que consideraba muy importante, tampoco Obrajillo ya que el sistema de caminos allí es algo complejo y no podíamos seguir experimentado. Lo haremos en un futuro próximo además la gente me da a entender que quiere visitar Santa Rosa de Quives..

Partimos hacia Canta en una camioneta Pick up, lo que disfrutamos bastante ya que desde ahí si se veían los paisajes y se respiraba el aire serrano; el viento poco importaba. En el camino hicimos una parada para tomarnos fotos cerca de una pequeña cascada.

En Canta lo primero que hacemos es buscar comida y luego buscamos transporte hacia Quives. Una unidad de la empresa “El niño Chaperito” estaba en ese momento partiendo hacia Lima y negociamos una rebaja en nuestros pasajes ya que no había asientos. Como nos aburre estar sentados empezamos a caminar por la pista y luego de media hora el bus nos da alcance.
ULTIMA PARADA Santa Rosa de Quives, destino muy importante cuando uno tiene esas creencias, no me llamó mucho la atención.


El pueblo es pequeño pero se ve que tiene su público. La mayoría de nosotros visitaba el pozo de los deseos y realizaba el ritual acostumbrado, luego visitaba la capilla.




Que vuestros deseos se cumplan hijos mios.


Para terminar la jornada subimos a una combi que llegaría hasta Carabaillo, punto final para luego repartirnos cada quien a su casita.





Eso fue todo y creo que pasamos un día y medio sorpresivamente entretenido que contratando un tour nos hubiera costado igual o inclusive menos pero nada tiene tanto valor como lo que aprendimos en este viaje. Gracias muchachos por participar!

EVS

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